El juez Grande-Marlaska envió a prisión a Maider Caminos y Maitane Intxaugarra acusándolas de «pertenencia a organización terrorista» -por su presunta militancia en Ekin-, «un delito continuado de estragos terroristas» y otro de «daños terroristas». Noé López, que de madrugada volvió a ser hospitalizado, y Amaia Legarra quedaron en libertad, esta última con una fianza de 4.000 euros. Las encarceladas denunciaron haber sido amenazadas por los militares.
Operación contra militantes de la izquierda abertzale
Askatasuna indicó ayer que la última operación de la Guardia Civil en Nafarroa va dirigida «contra militantes políticos de la izquierda abertzale» y la enmarcó «dentro de la estrategia de guerra diseñada por el PSOE tras el fracaso del proceso negociador». En este contexto, recordó «las nuevas medidas contra los presos políticos, redadas masivas contra cuadros políticos, incomunicaciones y torturas y la utilización de la violencia policial para reprimir movilizaciones de protesta» de los últimos meses.
El organismo antirrepresivo denunció también la actitud de las instituciones «que no hacen nada ante la conculcación de derechos de sus ciudadanos» y la de los medios que «funcionan como altavoces de las tesis y las filtraciones policiales rompiendo la presunción de inocencia de los detenidos, sabiendo además qué prácticas utilizan las fuerzas policiales para sacar información, quedándose mudos, ciegos y sordos ante las denuncias de malos tratos».
Secuestro e impunidad versus indefensión
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